Previo a la carrera

Llegamos a Puigcerdà el viernes previo a la carrera. La verdad es que llevaba unos días viendo el parte meteorológico y no era para tirar cohetes. Siempre he tenido la suerte de que en ninguna carrera me ha pillado la lluvia, bueno en Ultrapirineu 2016 chispeó un poco, pero no se puede considerar a eso lluvia. Acabamos de comer y la Cerdanya nos regala un tormentón de aúpa. Con sus rayos, truenos y granizo. En principio el día malo debía ser el sábado, así que la verdad es que asusta un poco.

Ni bien amaina decidí que podíamos salir a buscar el dorsal, por eso de templar algo los nervios y no tener que estar encerrando todo el rato. En la entrega de dorsales que se hacía al lado de la tienda de mis padres, topé con varios corredores de renombre, Iker Karrera del team Salomon y Joel Jaile, ganador entre otras de la Goldsteig, una carrera de 488 Km. Casi nada.

Pasado un rato nos acercamos al briefing, en el que era importantísimo prestar atención. Ya había hablado con Bea sobre la posibilidad de que la carrera se tuviera que cortar en algún punto, si bien parecía que lo importante tenía que caer por la tarde. La organización nos informó que había una alerta amarilla, por lo que tuvieron que recortar parte del recorrido, sobretodo en la parte inicial, puesto que era donde íbamos a adquirir una mayor altitud y era peligroso. También nos advirtieron de que las lluvias podían aparecer sobre las diez u once de la mañana. Eso era mucho más temprano de lo que esperaba. La organización una vez acabada la explicación dio paso a una charlas a cargo de la nutricionista Astrid Barqué y el corredor Pau Capell.

Briefing

Acabado esto me despido de mi mujer y marcho para la casa de mis padres. A las 5:15 de la mañana debíamos tomar un bus, pues la salida era a las 06.30. Cabe decir que una de las cosas que más me preocupan es que todo lo que llevo días planeando se había ido al traste. Tenía vistos los tiempos de la edición anterior, mis tiempos de paso estimado, donde debía hacer cada cosa y un largo etcétera, que ahora era papel mojado. Por otro lado tenía la confianza de que los entrenamientos habían ido genial y tenía una inusual confianza plena en mis opciones.

Track definitivo con sector cancelado

No duermo mucho por los nervios como es habitual en mi, así que me levanto a las 04:30 y desayuno como es habitual un pedazo de gatosport y zumo de frutas variadas. Salgo dirección a la plaza Barcelona y para mi sorpresa no hace frío. En la plaza ya hay varias personas esperando el bus. Coincido con Romain, un chico que conozco de Andorra y que el año anterior disputó la Mític. Charlamos y él me comenta que no esta muy fino pues viene de pasar una semana con fiebre. Al rato se aparece Iker Karrera, también vendrá con nosotros en el bus. Creo que algo muy bonito de este deporte es que los buenos son gente muy humilde y que comparte como todos los demás. Creo que es algo totalmente imposible en otros deportes.

Bueno dejando a parte todo esto ya estoy en la línea de salida. En el cajón de partida los nervios siempre están a flor de piel. Siempre intento esconderlo, supongo que alguna veces con más éxito que otras. Nos deseamos lo mejor con Romain y casi sin quererlo nos vemos inmersos en el arranque.

Bellver-Ordén. Salida a calzón bajado.

La salida es un poco un caos. La speaker intenta arrancar una cuenta atrás, pero no ha acabado de decir diez y algunos corredores ya han salido. Esto obliga a Xavi que conduce la bici que neutraliza la salida a arrancar también. Nos vamos moviendo a través de las calles de Bellver tras la bici. Intento seguir el ritmo de la grupeta delantera y que no se me escape mucho. Al cruzar la general la bici se aparta y arranca el tramo de subida al primer avituallamiento situado en Ordén. Puedo ver a los corredores de delante y si no me descuento estoy entre el 15 o el 17. La subida se me hace cómoda, marcando un ritmo sostenido, algunos corredores optan por ir rebasando a los de delante, a mi siempre me ha parecido que según como supone un gasto innecesario para el beneficio que se obtiene. Cerca llevo a Sebas Sánchez, ganador de la última edición y además ganador de la Spain Ultracup 2016. Paso por el primer control en 42’05” que es un tiempo más rápido que el del primer corredor del año pasado.

Iker Karrera y Sebas Sanchez al frente. Yo soy el del buff amarillo que se ve al lado del codo de Xavi que lleva la bici.

Ordén-Coborriu de la Llosa. Seguimos a tope y bien.

El avituallamiento de Ordén se encuentra relativamente cerca de la salida y el próximo no se sitúa muy lejano y tampoco es un terreno muy complicado. Nos queda un poco de subida hasta Talltendre que negocio con bastante solvencia y luego una pista ancha que permite correr por un terreno que hace sube bajas no muy excesivos. Me motiva correr escuchando a La MODA y viendo que a pesar de que va ganándome un poco de espacio Sebas Sánchez sigue ahí. Es fácil verlo porque corre con una gorra verde. En este tramo de carrera aprovecho para levantar la mirada y ver un poco el paisaje. Ante mi se alza la sierra del Cadí, ya de por si es una vista espectacular, pero hoy se desmarañan por sus canales un montón de nubes. Vale la pena estar ahí a esas horas solo por eso. También caen cuatro gotas, nada del otro mundo pero advierte la que se puede venir. Tras un pequeño descenso llegamos a un trozo de asfalto y en un lado se encuentra el avituallamiento de Coborriu. Como bastante fruta, sobretodo plátano y melón y bebo bastante, sé que algunos de mis peores errores en carreras largas han sido los avituallamientos.

Coborriu de la Llosa-Refugi de Lles. Se confirma que todo va bien.

Salgo rápido con otro chico y empezamos una remontada por un sendero estrecho con bastante vegetación. Por un momento da la impresión de que nos hemos separado mucho, tanto del grupo delantero como el trasero. Él me comenta que si quiero pasar. Yo respondo que detrás si no le molesta voy bien, aunque si quiere algún relevo podemos hacerlo. Él dice que esta bien así y que estaría bien si pudiéramos seguir juntos bastante rato. Al poco veo aparecer gente por detrás y la senda se abre en prado y vemos el refugio. El chico que controla el paso es un chaval, que de niño había tenido en los campamentos. Le saludo y le pregunto como voy. El 19. Por detrás aparece Joel, que parece se ha desviado en un cruce, que mi compañero había visto muy bien. En el proceso de seguir alimentándome bien el chico con el que llegué, me insta a arrancar rápido. El corazón me dice que salga y no lo piense, pero mi cabeza me detiene unos segundos. La verdad es que llegar pegado a él hasta ahí me ha supuesto un esfuerzo muy grande y no puedo seguirlo. Se marcha deseándome suerte.

Refugi de Lles-Coborriu de la Llosa. Con la alegría por bandera.

Hay que volver a Coborriu pero esta vez por otro camino que nos hará pasar por la Barrada de la Farga, el castell de la Llosa i el molí de Salt. Casi todo este terreno transcurre por pista bastante corredora, es más, en algún tramo nos cruzamos con algún turista que pasea en 4×4 i se para a observar los paisajes. En este momento puedo correr bastante rápido y por norma general bastante solo. No vislumbro nadie ni por delante ni por detrás. Al llegar a Coborriu tal vez cometa el error que me pueda achacar ahora. Como muy poco y no recargo los bidones, pensando que solo son dos subidas y bajadas de 200 metros de desnivel y llego al siguiente. Y no era así, me falló la memoria.

Coborriu de la Llosa-Pla de Matons. Qui no té cap a de tenir cames (Quien no tiene cabeza a de tener piernas).

Salgo rápido convencido de que rápido me encontraré con otro avituallamiento. El camino empieza desandando la pista que nos llevó a Coborriu, cómo sube, normal que se bajara tan alegre. El desnivel va picando y al poco una persona de la organización me comenta que me quedan unos 9Km. para el próximo avituallamiento. No doy crédito a mi error y la verdad es que siento un poco de calor que me está obligando a beber más de lo que me gustaría. Voy racionando la bebida, consciente que queda mucho y no debo abusar. Cada vez que le pego un trago me siento cómo el naufrago que se ve tentado a beber agua salada. De vez en cuando pierdo alguna posición pero también veo que Joel esta a tiro. Voy marcando un ritmo continuo, no tan rápido cómo antes pero me sirve para contactar con él. No lleva muy buena cara y al pasar por su lado me desea ánimo. Otra cosa que no creo que se dé mucho en otros deportes. Una bajada y otra subida. Pierdo alguna posición más y al final llego al avituallamiento de Matons. Al llegar me ofrecen pasta y lo declino. Bebo bastante y nos juntamos varios corredores. Al poco decido dar cuenta de un plato de pasta, aunque lo pido sin salsa ni nada. No llevo ni medio y no doy para más me disculpo al devolverlo con comida y salgo pitando para Meranges, que me esperan mis padres.

Pla de Matons-Meranges. No llegar tarde si tienes visita.

Es una bajada de unos 4Km y parece que la comida me ha sentado bien así que corro con la mente puesta en que veré a mis padres. Cuando haces cosas largas siempre es bueno no pensar en cosas muy lejanas. Es decir si piensas en la meta y no llevas mucho será muy fácil que te quieras ir a casa. Sin embargo, los objetivos a corto plazo son geniales y si ves a gente que te quiere pues es un plus. Para llegar al pueblo de Meranges hay que hacer un repechón que intento atacar con ganas, aunque para estas alturas las patas empiezan a pesar. Al llegar al pueblo oigo los gritos de mis padres, parece que no esperaban que todo fuera tan rápido. Cojo la bolsa de vida, me cambio las zapatillas, la camiseta y bebo un Recovery. Me va bien tomar una buena dosis de proteínas cuando ya llevo un buen rato. También como fruta y bebo. No me despisto mucho y me despido con la intención de encarar la última subida fuerte de la prueba. Queda una duda más, a las 19h es obligatorio llevar el frontal en la mochila. Sé que llegaré antes, pero como soy muy cagón lo cargo en la mochila por si acaso.

Meranges-Refugi de Malniu. Si dicen que va a llover lo hará.

Lo que se viene de carrera hasta ahora más o menos lo conozco. En las dos maratones que he corrido aquí esta cuesta se me a dado muy bien. Salgo entusiasmado en posición 23. Intento marcar un ritmo constante pero fuerte y salgo con algo de diferencia respecto a los siguientes. Voy con la cabeza loca pues por delante vienen unas nubes muy negras y por detrás dos chicos de rojo y azul que no consigo distanciar. Seguimos y cuando llego a la zona de acampada del refugio empieza a llover un poco, a la que llego a la carpa de avituallamiento cae la mundial. Aprovecho bajo toldo para ponerme el impermeable y mis dos compañeros llegan también al avituallamiento. A pesar de la que cae es gorda no espero mucho y trato de salir rápido para que no me sigan.

Refugi de Malniu-Estació de Guils Fontanera. Perdiendo poco a poco.

Antes de ir hacia la estación de esquí de Fontanera damos un rodeo por el lago de Malniu, sigo siendo bastante constante pero aún así el chico de rojo me rebasa. Puedo ver que tiene una cadencia de carrera que a estas alturas ya me gustaría. Al pasar el lago y encarar el descenso me pasa otro corredor. Diablos que mierda estas haciendo? me pregunto absurdamente. Ambos me pasan y parecen tener bastante más frescura. No hago ni el atisbo de intentar acercarme a ellos. Para añadirle algo más de épica se baja una niebla del copón con lo cual pierdo toda referencia por delante y detrás. Me obligo a seguir tirando y olvidarme un poco de todo. Con eso llego al bar de la estación donde se ubica el avituallamiento. Como un trozo de pizza algo de fruta, bebo y salgo rápido.

Estació de Guils Fontanera-Guils de Cerdanya. Mearse o no mearse esa es la cuestión.

Salgo rápido y sé que para llegar al pueblo de Guils hay una bajada chula pero que en mojado se puede tornar en algo peligroso, dado que esta llena de piedra bastante lisa. A todo esto llevo bastante rato aguantándome las ganas de mear. Al llegar a dicha bajada me rebasa un corredor más. Miro atrás y no veo a nadie. En ese momento, dejemos que no debía pensar muy claro por el cansancio, me debato entre mearme encima o parar y hacerlo. Leí en el libro de Núria Picas, que en Cavalls del vent en su pique con Anna Frost esta le dijo que si llovía se lo hiciera encima que si no iba a perder. Afortunadamente, me doy cuenta que voy el 26 y que tampoco vale la pena hacer el idiota. Acabo y sigo sin ver a nadie. Arranco con fuerzas y por fin llego al pueblo de Guils. Allí en un pequeño porche tomo un vaso de Cocacola y salgo. No queda nada y con lo que tengo en el bidón tiene que dar.

Guils de Cerdanya-Puigcerdà. Atraco de asfalto antes de acabar.

Salgo del pueblo bastante rápido y en todo este trayecto que queda hasta Puigcerdà me siento como un ciervo asustado. Parece una tontería defender un puesto 26, pero me lo he sudado yo que cojones. A mi me gusta competir hasta el final y saber que acabé lo mejor que pude. Hasta Saneja no veo a nadie que me siga pero pasado el pueblo hay que hacer un repechón, que a estas alturas parece una trepa. Ahí puedo ver a dos tipos. A todo esto hace calor y el impermeable me hace sudar como un loco. Me ingenio una manera de atármelo a la cintura, sin detenerme y sin quitarme la mochila. Parece un truco guay verdad? Cansado como iba os puedo asegurar que las imágenes serían del todo patéticas, con su grado de humor seguro. Este tramo de la carrera es lo peor. Pasamos por los chalets de Bolvir y llegamos por fin al Pont de Sant Martí. Me cuesta mucho mantener la carrera, así que la voy combinando con caminar, eso si el mínimo tiempo posible. La subida por las escaleras del ayuntamiento y por fin la entrada por la calle Major. Ya escucho al speaker. Cuando llego siempre al final de una ultra me dan ganas de llorar. Supongo que se juntan muchas emociones y es inevitable derrumbarte un poco al ver que lo logras. En la llegada veo a mi madre y mi hermana con mis sobrinos. A Martí el más pequeño de los dos lo hago pasar por encima de la valla y cruzamos la meta juntos. Haciendo estas carreras nunca he intentado impresionar a nadie más que a mi, pero si inspiras algo en esos enanos, eso si que me llenaría de orgullo. Más que ganar. Me hizo mucha gracia que el otro día ya pasado casi un mes de la carrera todavía me hacía alguna pregunta sobre el tema. Al poco llega Bea con Alba y otor sobrino. Parece que no me esperaban tan pronto. La verdad es que estoy muy satisfecho con el resultado. Cubrí los 72Km en 9h59’34” con una posición 26 en la general y 19 en la categoría. En meta no me podía ni mover al rato entra Joel y comentamos un poco. Me felicita y yo le comento que para mi ha sido un honor correr con él. También me encuentro al chico con el que compartí unos Km al principio. Se lamaMarc Oller y finalizó undécimo. Desde luego esa no era mi lucha. Romain también me saluda parece que decidió abandonar en Meranges. La lluvia y las fiebres que había pasado la semana anterior no casan bien. Le deseo lo mejor en la Mitic.

Tal vez es de la Ultra que estoy más contento con mi rendimiento, también soy consciente de que es la más corta. Os acordáis que en la entrada anterior comentaba que debía llevar el freno de mano puesto? Pues cuando me pongo un dorsal de me olvida. No se que piernas llevaré a la Mitic pero si que una experiencia cojonuda, y eso también suma.

 

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